Jacques Maritain

Jacques Maritain fue uno de los más grandes pensadores del siglo XX. Fue un hombre de profunda pasión religiosa, filosófica y cívica, así como un testigo activo y participante en los acontecimientos de su tiempo.

Portavoces de sabiduría

 

111

María Laura Picón, Portavoces de sabiduría. Elementos para una filosofía de la esperanza en Jacques y Raïssa Maritain, Educa, Bs. As., 2007, 236 págs. ISBN 978-987-620-010-3. 23 x 16 cm.

Etienne Gilson escribió con ocasión de un homenaje a Jacques Maritain: “Hay filósofos que resisten el pensamiento de Jacques Maritain y tanto más firmemente cuanto lo conocen peor; pero ninguno resiste su presencia. Es un punto sobre el cual nuestros nietos, menos felices que nosotros, tendrán que creernos bajo palabra. No todos, sin embargo. Los más perspicaces sabrán reconocer en su pensamiento una presencia vigilante y atenta a los intereses permanentes de la Sabiduría. Entonces lo tendrán siempre con ellos. […] Nada hay entonces digno que pudiéramos ofrecer a Maritain para agradecerle el hecho de haber roto los muros de nuestra soledad, de habernos inspirado el coraje de pensar que en ninguna época la verdad debe dejar de ser dicha y habernos probado, por el ejemplo, que juzgar lo que pasa a la luz de lo que no pasa, lejos de levantarnos contra nuestro tiempo, es la sola vía que nos conduce a lo que en éste merece ser amado” (Revue Thomiste, tomo XLVIII, números 1 y 2, 1948).

Entrar en el pensamiento de un autor desde su corazón, sus afectos y su vida interior es un camino que produce resultados sorprendentes como el de este libro, también él escrito desde el corazón, los afectos y la vida interior de la autora.

María Laura Picón logra su Doctorado en Filosofía en la Universidad Católica Argentina con este libro, su tesis. Fundamentalmente lo ha logrado con amor a “los Maritain”, como ella los llama, describiendo la vida interior y espiritual de Raïssa, Vera y Jacques.

El libro muestra cómo cualquier acercamiento a la obra de Jacques Maritain pide, casi de modo inevitable, que no dejemos pasar por alto su propia vida, el momento particular por el que atravesaba su existencia por ese entonces. Y esto, no porque sus obras y su pensamiento hayan sido fruto de inclinaciones subjetivas o de una especie de sublimación psicológica, sino porque desde muy temprana edad, Jacques Maritain cayó en la cuenta de que el pensamiento no puede estar descarnado ni de la propia vida ni del propio tiempo. Él, que supo ser “un medieval entre los modernos y un moderno entre los medievales”, siempre sustentó su doctrina en un realismo – con declarada simpatía tomista- abierto a la problemática existencial, personal y de su época.

Lo que calificaría de mayor originalidad de la presente obra y en lo cual me detendré un poco más, consiste en haber elaborado este original y novedoso método de acercamiento a las obras de Maritain que permitió a la Dra. Picón, con un auténtico método de rigor intelectual filosófico y, por lo tanto, científico, abordar la temática antedicha a través de características no convencionales. Por eso, quisiera advertir a los lectores especializados en el quehacer filosófico que no caigan en la tentación de aferrarse demasiado rígidamente a ciertos cánones de un determinado modo de trabajo intelectual, y se dejen guiar por la Autora en el camino que les invita a recorrer explorando la vida y la obra intelectual de los Maritain.

Este método es una suerte de relectura narrativa vivencial de la vida y de la obra filosófica de los Maritain a la luz de la experiencia existencial de ambos, que permite ir explicitando algunos elementos de la Filosofía de la Esperanza en Jacques y Raïssa Maritain.

La experiencia existencial, ha llevado a la Autora a una acertada decisión: no separar lo que Dios ha querido unir, Jacques y Raïssa, y Véra con ellos. De este modo, se vislumbra una sabia intuición del rol fundamental que Raïssa desempeñó en la vida y en la obra filosófica de su esposo. Esta mujer, hija de Israel, ha sido para Jacques “su verdadera ayuda adecuada” (cf. Gen 2, 18), con la cual y gracias a la cual llegó a ser un hombre de esperanza y pudo elaborar una obra filosófica fundada en la esperanza.

“Sólo en el paraíso sabré lo que le debo”.[1]

Y para mostrar esto hacía falta ir más allá del método que convencionalmente se califica como científico, de modo casi exclusivo, en un trabajo de filosofía.

Dice le Dr. Scarponi en su prólogo al libro: “Si la experiencia existencial es el prisma de lectura e interpretación, la relectura narrativa vital es lo que llamaría la expresión y sistematización racional de una realidad de la existencia humana, como es la esperanza, en cuanto configura, anima, ordena y guía la vida de los Maritain y la obra filosófica de Jacques.”

            Atendiendo a las razones expuestas anteriormente, el libro de la Dra. Picón está basado principalmente en dos de las obras más relevantes del autor francés: Les Grandes Amitiés Distinguer pour Unir ou Les Degrés du Savoir, obras que de alguna manera marcan la estructura del libro en dos grandes partes bien definidas: la primera de ellas ESPERANZA INTEGRAL y la segunda ELEMENTOS DE UNA FILOSOFIA DE LA ESPERANZA A TRAVES DE LOS GRADOS DEL SABER.

Si afinamos nuestra mirada sobre ellas, aparecerá ante nosotros con total claridad, no sólo una aguda reflexión acerca de la problemática humana, histórica, ética y gnoseológica, sino también el itinerario existencial del mismo Jacques Maritain. No olvidemos que toda su reflexión y compromiso intelectual se hallaron directa e íntimamente vinculados a la evolución de las vivencias personales. Podríamos afirmar que el mismo Jacques vivió y experimentó todo lo que luego sistematizó en su “realismo integral”, por eso no será ajeno a esta reflexión el tema de la esperanza. Ella fue la fuerza motora de la vida y la obra de Maritain.

            Resulta asombroso constatar tras la lectura del libro el paralelo que existe entre el itinerario propuesto en Distinguer pour Unir ou Les Degrés du Savoir y el camino de gestación de su pensamiento. Jacques Maritain es presentado como uno de esos autores que no sólo se destacan por su agudeza en el tratamiento de los temas, sino por la coherencia entre vida y obra. Se presenta a un hombre profundamente “sabio”, que lejos de quedar preso del instante que pasa, lo trasciende, que hizo de la razón humana su fuerza y su esperanza, porque sabiendo de su fragilidad y habiendo experimentado que por sí sola no basta, la hizo participar de la vida Divina, logrando con esto el renacimiento de la misma y así del hombre.

            Como el mismo Maritain, cercano ya a la muerte, se define: “¿Quién soy yo? ¿Un profesor? No lo creo: enseño por necesidad. ¿Un escritor? Puede ser. Un filósofo, lo espero. Pero también una especie de romántico de la justicia pronto a imaginarse, después de cada combate, que ella y la verdad triunfarán entre los hombres. Y también, quizás, una especie de zahorí con la cabeza pegada a la tierra para escuchar el ruido de las fuentes ocultas y de las germinaciones invisibles. Y también, y como todo cristiano, a pesar y en medio de miserias y fallos, y de todas las gracias traicionadas de las que tomo conciencia en la tarde de mi vida, un mendigo del cielo disfrazado en guisa de hombre de mundo, una especie de agente secreto del Rey de Reyes en los territorios del príncipe de este mundo, que decide arriesgarse como el gato de Kipling, que caminaba solo”.[2]

            La tesis, si bien pivotea sobre estas dos obras, integra en ellas toda la obra de Jacques Maritain (véase por ej., el cap. II de la Parte I que gira en torno a la propuesta de Humanismo Integral) y propone una nueva y original lectura de este autor, presentándonos la filosofía de Jacques como una filosofía existencial. En otros términos muestra al Jacques Maritain que realizó su peregrinaje terrenal según el esplendor de la Verdad, a fin de contarlo así, entre los Portavoces de Sabiduría.

Es sumamente valioso ver cómo detrás de cada expresión maritainiana la autora descubre un hilo conductor, una estructura de esperanza subyacente, que baña el pensamiento maritainiano. Muestra con total claridad y sin forzamientos cómo en Jacques se obró un re- descubrimiento (que para él fue un descubrimiento, sobre todo antes de conocer a Santo Tomás) de la metafísica, enraizado en sus frustraciones personales con respecto a la búsqueda de la Verdad. Maritain y su esposa no tuvieron acceso al realismo ni a la Revelación desde el seno familiar, más bien experimentaron hondamente la ausencia de sentido, y fue esa misma ausencia y la angustia provocada por ella, que hicieron posible la confianzaesperanzada en la Verdad. Así comenzó un camino de esperanza ciega, un camino progresivo, sembrado de sinsabores aunque también lleno de dicha al ir alcanzando los motivos de su búsqueda.

Lo mismo nos sucede cuando leemos la II Parte, en la que se presenta la obra maritainiana y se reflexiona en torno a la epistemología y gnoseología propuestas en Distinguer pour Unir ou Les Degrés du Savoir. La autora nos hace caer en la cuenta de que el itinerario epistemológico realista tal cual lo manifestó Maritain en esta obra, coincide con el camino de búsqueda de la Verdad vivenciado por él. Dice la Dra. Picón en el libro: “Fruto de la reflexión doctrinal y de una vuelta sobre sí mismo, la epistemología de Maritain no sólo reviste un carácter metodológico sino existencial.  Ella es el resultado de la sistematización de la gnoseología moderna, de su experiencia frente al “misterio” del ser y de la “vivificación”  de la sabiduría teológica. Estas tres experiencias marcaron el itinerario intelectual y espiritual de nuestro autor. Cada una de ellas corresponde a uno de los 3 grados del saber. En cada una de estas vivencias el hombre en general y Jacques Maritain, en particular, esperan”.

El libro sostiene, que hablar de “experiencia existencial” en Maritain supone mucho más que lo que él mismo expresó. En este sentido, podemos decir que la propuesta enfatiza y adquiere nuevas dimensiones desde el momento en que la búsqueda de la Verdad allí presentada (a través de los distintos niveles de ascenso y profundización) se halla enriquecida por la esperanza que animó sus vidas.

Es importante destacar que dicha tesis está basada en los textos de la Oeuvres complètes de Jacques y de Raïssa. De ahí que las citas sean traducciones propias de la autora a partir de la lectura directa de la obra según su estado último de redacción y en la lengua original. También es menester destacar el abundante aparato crítico que fundamenta la tesis e, insisto, la originalidad de la lectura propuesta expresada en un lenguaje sencillo y llevadero que permite, aún a aquel que nada conoce acerca del autor ni de cuestiones filosóficas, adentrarse en estos temas con total facilidad.

No saldrá defraudado.

 

Julio Plaza – San Miguel de Tucumán


[1]             “Je ne saurai qu´au paradis tout ce que je lui dois”. Maritain, Jacques; Carnet de notes, Oeuvres Complètes de Jacques et Raïssa Maritain, Èditions Universitaires Fribourg- Suisse et Editions Saint Paul, París,  Vol. XII, pág. 186. En adelante utilizaremos la abreviatura ŒC= Oeuvres ComplètesTraducción propia.

[2]             “Que suis- je donc moi-même, me demandais- je alors. Un professeur? Je ne crois pas; c´est par nécessoté que j´ai enseigné. Un écrivain? Peut- être. Un philosophe, je l´espère. Mais aussi une espèce de romantique de la justice trop prompt à s´imaginer, à chaque combat livré, qu´elle et la vérité auront leur jour parmi les hommes. Et aussi peaut- être une espèce de soucier collant son oreille sur la terre pour entendre le bruit des sources cachées, et des germinations invisibles. Et aussi peut- être, comme tout chrétien, en dépit et au mileu   des misères et des défaillances et de toutes les grâces tra hies dont je prends conscience du siècle, une espèce d´agent secret du Roi des Rois dans les territoires du prince de ce monde, prenant ses risques à l´instar du chat de Kipling, qui s´en allait tout seul.” Maritain, Jacques; Carnet de notes, ŒC, Vol. XII, “Préface”, pág. 130. Traducción propia.

 


Volver a Libros